Patrimonio cultural y Paisaje de  La Reserva de Biosfera

En el territorio los paisajes están íntimamente ligados a la forma en la que sus habitantes han aprovechado los recursos naturales y que han definido la identidad del territorio y su cultura. Así, el uso ganadero ha dejado en el paisaje su impronta en forma de cañadas y cordeles por los que transitaban los ganados en busca de los frescos pastos serranos de verano y majadas donde se recogían pastores y ganados durante las noches de trashumancia. De la misma forma el territorio está surcado por un entramado de sendas o veredas, fruto del trasiego de hacheros y gabarreros, hoy recorridas por senderistas y amantes del bosque.

También ha dejado su huella en el paisaje oficios hoy desaparecidos en nuestros bosques como el que ejercía carboneros y canteros, así como el manejo inteligente del agua para riegos de jardines, huertas y su uso en la industria vidriera.

Un elemento importante en la configuración actual del paisaje de la Reserva de Biosfera es la presencia de los reyes Castellanos primero y Españoles después en una buena parte del territorio, que se tradujo en dos efectos notables, por un lado modificó la forma e intensidad de utilización de los recursos naturales en los Montes de Valsaín, lo que contribuyó sin duda a una mejor conservación, y por otro lado desarrolló un magnífico patrimonio histórico artístico. La mejor representación este patrimonio es el majestuoso Palacio Real de la Granja de San Ildefonso, con sus espléndidos Jardines y fuentes ornamentales.

Los restos del conjunto palaciego de Valsaín y un magnífico grupo de palacetes y edificios singulares en La Granja y El Espinar completan un patrimonio de gran belleza e incalculable valor.

Palacio de Valsaín. Anton Van Wyngaedse (1561)

Palacio Real de la Granja de San Ildefonso

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